Así lo expresó el secretario general de la OSC, jeque Manssour Bin Mussallam, al intervenir en la segunda Cumbre del Café G-25 en África bajo el lema de «Transformar el sector del café africano mediante la adición de valor», que sesiona del 7 al 10 de agosto en Uganda, según publicaciones en su cuenta de Twitter.
Mussallam consideró que para lograr el desarrollo endógeno y la prosperidad compartida deseada deben asegurarse de que la mayor parte del valor agregado en la industria mundial del café ocurra en el país de origen.
Recordó que el comercio mundial del grano aromático asciende a 36 mil millones de dólares al año, sin embargo, los países productores y exportadores solo se benefician con 5,0 por ciento. “Este es un testimonio de las injusticias económicas y estructurales que enfrentan los países del Sur Global”, alertó.
Enfatizó también en la necesidad de realizar esfuerzos unificados para romper el ciclo de dependencia de los recursos, mejorar la resiliencia económica y facilitar la transformación sostenible endógena en sectores que mejoran la soberanía de alto valor agregado.
Reiteró el llamado a la cooperación, unidad y solidaridad sistémica Sur-Sur con el objetivo de lograr las aspiraciones comunes del Sur Global para el desarrollo multidimensional y sostenible.
Líderes, autoridades cafeteras e innovadores de la industria de 25 países africanos productores de café se reunirán en el Munyonyo’s Speaker Resort para discutir formas de elevar el sector cafetalero africano.
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