Tal vez por primera ocasión en mucho tiempo, uno de los clásicos del fútbol francés tendrá tanto interés extradeportivo y poco futbolístico, y no sólo por lo mal que andan ambos clubes, los Focenses locales novenos en la tabla con 17 puntos en 13 encuentros y les Gones en el frío sótano con apenas siete unidades.
El 29 de octubre, durante la jornada 10, seguidores del Marseille atacaron en la vía pública los buses de los aficionados rivales y del Lyon, acciones que dejaron herido en la cara, al estallar el cristal de una ventanilla, al entonces entrenador visitante, Fabio Grosso, escenario en el que fue anulado el choque.
Directivos y jugadores pidieron celebrar el partido pendiente en terreno neutral, pero la Liga decidió mantener la sede del Vélodrome.
En las últimas horas Grosso fue despedido por las malas actuaciones del equipo, con Pierre Sage nombrado en el papel de técnico interino para un duelo en el cual el Ministerio del Interior prohibió el desplazamiento de los seguidores del Lyon a Marsella.
Según la cadena RMC SPORT, esa medida será aplicada en Francia para todos los partidos de riesgo por violencia, hasta el 18 de diciembre, cuando tendrá lugar una reunión para abordar el inquietante tema.
Las preocupaciones escalaron en los últimos días por el asesinato de un aficionado del Nantes el pasado sábado en la fecha 14 de la Ligue1, en la recepción del Nice.
“Ya basta”, afirmó el lunes la ministra de Deportes, Amélie Oudéa-Castéra, quien prometió una respuesta “global y extraordinariamente determinada”, en coordinación con los ministros del Interior y de Justicia, la Federación Francesa de Fútbol, la Liga de Fútbol Profesional y los clubes.
Frente a situaciones radicales, medidas radicales, dijo la titular en declaraciones en las que estimó que cuando exista un partido de riesgo por violencia, debe prohibirse el desplazamiento de aficionados rivales.
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