Para esta edición, del 11 al 17 de octubre, hubo un récord de inscripciones, con casi 270 obras, de las cuales serán exhibidas 188 películas, entre largometrajes, cortometrajes, videoclips y series.
Con una programación atenta a producciones de las más variadas, el festival dio a conocer a muchos jóvenes talentos en los últimos años, y ofreció una ventana de exhibición a varias de las mejores propuestas del momento
El semanario cultural Brecha destacó que conforme la producción de cine local se enriquece y diversifica, también lo hace Detour, único evento de su tipo enfocado específicamente en la cinematografía nacional emergente.
Años luz, opera prima de Joaquín Mauad, cuenta las peripecias de tres hermanos que se reencuentran en el pueblo natal para poner en venta la casa en la que pasaron la niñez.
Al tiempo que continúa en carteleras comerciales, La teoría de los vidrios rotos, de Diego Fernández, tiene su estreno exclusivo
Otros títulos de interés son el documental Delia, de Victoria Pena, el mediometraje Como el agua clara, de Liana Gonnet, Generaciones venideras: Aquí un documental, de Camila Rizzo, y La muerte de un perro, de Matías Ganz, según promotores del evento.
Ahora con más aforos permitidos en salas se reestrenan el notable documental Mirador, de Antón Terni, la extraña y para muchos genial Chico ventana también quisiera tener un submarino, de Alex Piperno, y la comedia musical Explota explota, de Ignacio Álvarez, inspirada en la fallecida Rafaela Carrá.
Para los cinéfilos este festival supone no solo la oportunidad de ver estrenos, sino también en muchos casos ciertas películas nacionales que pasaron fugazmente por las carteleras.
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