‘Hay varias posibilidades: está la cuestión de bajar los impuestos, que hoy no está sobre la mesa, o buscar una forma de asistencia específica’, detalló el secretario de Estado, precisando que ‘la decisión aún no está tomada’.
‘Antes de tomar una decisión, hay que ver qué es más eficaz para ayudar a los franceses que más lo necesitan’, añadió.
De continuar las subidas el gobierno francés estudiaría qué evolución podría darse en los próximos meses y aplicarían los que definen ‘medidas de protección’ necesarias, similares a las ya realizadas ‘con el gas, o como lo hemos hecho con la electricidad’, explicó Attal.
Si bien los precios de los combustibles están experimentando grandes subidas en Europa, los expertos consideran que deberían caer en los primeros meses de 2022, pese a lo cual el portavoz consideró que el ejecutivo valora la forma de ‘cómo poder ayudar a los franceses a superar’ el momento actual, dijo.
Desde las filas de la izquierda, el líder de Francia Insumisa, Jean Luc Mélenchon, abogó por bloquear los precios de la energía, mientras que desde el Partido Socialista se pidió una rebaja de impuestos sobre los carburanteso del IVA aplicado a la energía.
A falta de seis meses para las elecciones presidenciales en Francia, la debilidad del poder adquisitivo de los ciudadanos se está erigiendo en uno de los temas más importantes de la campaña, principalmente para el gobierno.
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