El filme describe también la convivencia del animismo—creencia religiosa que atribuye a todos los seres, objetos y fenómenos de la naturaleza un alma o principio vital—, el islam y el capitalismo en una aldea del este de la isla indonesia de Java, mediante tres narraciones diferentes con un mismo final.
La película centra su trama en un volcán de esa región asiática, conocido por su fuego azul de azufre, y cómo Yono, el protagonista, intenta recuperar a su mujer y curar a su madre desde la fe, esperanza, aliento e ideas de salvación.
La materialización de la cinta transcurrió en los últimos cinco años, con múltiples rodajes de dos, tres y cuatro semanas, si bien el grueso de la producción cinematográfica aconteció en noviembre de 2019, justo antes del cierre mundial como consecuencia de la pandemia Covid-19.
Una de sus peculiaridades radica en el sistema casero ideado para el sonido de muchas escenas, mediante mensajes de voz por WhatsApp y un video subido a Youtube, tras lo cual los protagonistas se doblaban ellos mismo en un estudio de grabación de la ciudad.
El material prevé su proyección dentro de la sección Forum, dedicada al cine experimental en el Festival de Berlín, y, de mejorar la situación epidemiológica en el país, la exhibición será de manera presencial en el venidero mes de junio.
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