De esa manera hizo alusión a la creación por la ciencia cubana de cinco candidatos vacunales contra la Covid-19, gracias a los cuales comenzó desde hoy la llamada nueva normalidad en el país antillano.
Organizada por la Asociación de Amistad Palestina-Cuba y la Liga de graduados palestinos en Cuba, la velada escuchó voces de rechazo a maniobras estadounidenses por opacar el éxito cubano en la inmunización del flagelo mortal.
El titular de la asociación solidaria, Salah Salah, y el de la liga de graduados, Ali El Khatib, destacaron los aportes de la nación caribeña a las causas justas del mundo, entre ellas la de Palestina.
Ambos se refirieron a los centenares de compatriotas que consiguieron titularse en universidades cubanas para establecer vínculos indestructibles entre los dos países.
La ceremonia tuvo lugar en un local destinado a niños y jóvenes del campamento de refugiados palestinos Chatila, en esta capital, adornado por carteles alusivos a los lazos entre los dos pueblos.
Cuba y Palestina están en la misma trinchera en la lucha contra Estados Unidos e Israel, decía uno de ellos.
El embajador cubano en Líbano, Alexander Pellicer, recordó al líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, quien durante una revuelta contrarrevolucionaria en La Habana en 1994 salió a su paso y tras conversar con la multitud, convirtió la protesta en reafirmación revolucionaria.
Un episodio similar, dijo, ocurrió el pasado 11 de julio en que en varias ciudades cubanas salieron a las calles centenares de personas en protesta y el actual presidente de Cuba y primer secretario del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel, fue al lugar de los hechos y calmó los ánimos.
¿En qué país del mundo, los máximos dirigentes intervienen ante manifestaciones antigubernamentales?, preguntó Pellicer; solo en Cuba, afirmó, «porque el pueblo apoya mayoritariamente los valores revolucionarios».
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