Una caravana acompañó recién al cortejo fúnebre que acompañó el entierro de Granados, cuyo féretro fue cubierto con su camiseta del club Atlético Marte, junto a ofrendas florales y otros tributos.
La confirmación del asesinato de Granados causó consternación en esta nación centroamericana, donde la semana pasada fue ordenado un despliegue de policías y militares ante una ola de 40 homicidios en menos de tres días.
Los familiares de Granados desmintieron supuestos nexos de la joven con nada aparte del fútbol, como dejaron entrever ciertos reporteros señalados por re-victimizar al padre de la jugadora tras reconocer el cadáver.
Granados, que también jugó para el Alianza y el Sonsonate, estaba desaparecida desde el pasado 23 de octubre, y la denuncia fue circulada por sus familiares en redes sociales y amplificada por organizaciones de derechos humanos.
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