Durante la inauguración de la conferencia anual de la Agencia Europea de la Defensa, Borrell enfatizó que para tal fin se requiere mayor voluntad política e incrementar la inversión de los países miembros de la Unión en programas conjuntos de innovación y tecnología castrense.
El funcionario recalcó que “para nosotros la elección es fácil, o invertimos más en Defensa o caeremos en la irrelevancia” pues, según dijo, la tecnología militar define el equilibrio de poder mundial y la UE debe mantenerse como “un proveedor de seguridad a nivel global”.
En junio de 2020 la UE encargó a Borrell preparar una guía para la acción sobre el sector y, en cumplimiento de esa tarea, año y medio más tarde el mismo presentó un borrador de la nueva estrategia bajo el título «Europa está en peligro, enfrenta nuevas amenazas».
Al divulgar ese documento el 10 de noviembre último, el líder comunitario manifestó en conferencia de prensa que la alianza requerirá un nuevo e integral concepto de seguridad, y agregó que «las tecnologías emergentes tendrán un impacto profundo en la guerra futura».
El alto representante manifestó entonces que la estrategia europea debe ser ambiciosa y se refirió a la necesidad de reformular la acción militar conjunta en el extranjero, con la creación de una fuerza de cinco mil efectivos que pueda movilizarse en caso de crisis.
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