Según la cartera de Emergencias, está previsto enviar 21 trenes a las regiones rusas de Kursk, Belgorod, Saratov, Volgogrado y Vorónezh, con más de 21 mil residentes de los territorios de Donetsk y Lugansk, quienes cruzaron la frontera en las últimas 24 horas.
Rusia consideró muy tensa la situación en el sudeste de Ucrania, lo cual es motivo de profunda preocupación, declaró hoy el portavoz presidencial, Dmitri Peskov.
“La situación es, de hecho, extremadamente tensa. Hasta ahora no vemos signos de que el nivel de tensión disminuya. Las provocaciones y los bombardeos son cada vez más intensos”, manifestó en declaraciones a los medios de comunicación el alto funcionario.
El jefe de la oficina de prensa del Kremlin se negó a responder a una pregunta sobre la posibilidad de que las fuerzas rusas se involucren el en conflicto en el Donbass si las autoridades de las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk (RPD) y Lugansk (RPL) solicitan ayuda en relación con la escalada del conflicto.
La crisis en la línea de contacto en esa región ucraniana se agravó el 17 de febrero, cuando las autoridades de esos territorios informaron sobre el aumento de los bombardeos por parte de Kiev, que causaron daños de varias instalaciones de infraestructura civil.
En lo adelante, las jefaturas de RPD y RPL proclamaron la evacuación de sus residentes a Rusia debido a la creciente amenaza por un posible incremento de las hostilidades y declararon la movilización general.
El jefe de la RPD, Denis Pushilin, declaró que la situación se ha vuelto crítica en las últimas 24 horas y que zonas residenciales en ese territorio están siendo atacadas por las Fuerzas Armadas de Ucrania.
Denunció que las tropas de Kiev con artillería pesada, morteros, lanzagranadas y tanques atacaron varias localidades, incluido Donetsk y Górlovka.
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