Con esta bajada, que pone fin a cinco meses consecutivos de aumentos, el total de desocupados en el país europeo alcanza la cifra de tres millones 949 mil 640 personas.
De esa manera, el paro vuelve a descender por debajo de la cota de los cuatro millones contabilizada en febrero, un umbral que no superaba desde abril de 2016.
La cartera laboral atribuyó este recorte del desempleo a las menores restricciones a la actividad económica por la superación de la tercera ola del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la Covid-19.
En marzo de 2020, justo cuando la pandemia irrumpió en el mundo, el paro subió en 302 mil 365 personas, cinco veces más que en el mismo mes de este ejercicio.
Al igual que en los meses anteriores, el dato de marzo no incluye a los trabajadores que se encuentran en suspensión de empleo o reducción horaria como consecuencia de un ERTE, pues la definición de paro registrado no los contabiliza como desocupados.
Los ERTE (expedientes de regulación temporal de empleo) son un mecanismo auspiciado por el Gobierno de coalición español para evitar que las empresas despidan de manera definitiva a sus asalariados, en medio de la crisis creada por la Covid-19.
Este programa permite a las compañías dar de baja de forma temporal a sus empleados, y estos siguen cobrando del Estado gran parte de su sueldo.
Al cierre del tercer mes de 2021, el número de trabajadores protegidos por un ERTE se situó en 743 mil 628, lejos de los 3,4 millones que llegaron a estar bajo su paraguas en el pico máximo de la crisis derivada de la pandemia.
Por su parte, la cifra de afiliados a la Seguridad Social se ubicó en 18 millones 920 mil 902 personas, 70 mil 790 cotizantes más con respecto a la media de febrero, precisó el ejecutivo del socialdemócrata Pedro Sánchez.
España finalizó 2020 con tres millones 719 mil 800 desempleados, un 16,13 por ciento de su población económicamente activa, según datos del Instituto Nacional de Estadística.
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