Con los nuevos contagiados el total en el país llegó a 904 mil 285, una cifra que en la región solo supera Indonesia (un millón 589 mil 359).
Pero Filipinas presenta una tasa superior por millón de habitantes (ocho mil 167 frente a cinco mil 763) debido a que su población es muy inferior.
En la fecha el archipiélago también reportó 148 muertes -lejos del récord de 401 de hace una semana-, pero vio aumentar su acumulado a 15 mil 594.
La situación epidemiológica empeora desde mediados de marzo porque el número de infestados creció en casi 200 mil, incluidos cuatro récords para un día y un promedio cercano a los 10 mil por jornada.
La situación llevó al Gobierno a reforzar las medidas de confinamiento desde el 22 de marzo en Manila y cuatro provincias colindantes. Esos territorios están en una ‘burbuja de confinamiento’ de la que nadie, salvo casos muy excepcionales, puede salir ni entrar.
También están prohibidas las reuniones masivas, incluidas las religiosas, y cerraron bares, restaurantes, plazas públicas y los espacios culturales y de entretenimiento. A los centros de trabajo solo asiste el 30 por ciento de los empleados.
Para peor, el arsenal de vacunas es insuficiente para encarar la pandemia, pues las disponibilidades de la china Sinovac son limitadas y el Gobierno restringió el uso de la anglo-sueca AstraZeneca para los menores de 60 años debido a la formación de coágulos sanguíneos en varios pacientes.
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