De acuerdo con Zhao Chenxin, vicedirector de la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo (el máximo órgano planificador), el país dará pasos en función de acelerar la política de apertura e impulsar una globalización económica más inclusiva, balanceada y beneficiosa para todas partes.
Prometió una mayor promoción y servicios destinados a las inversiones extranjeras, así como aprovechar el rol positivo de su presencia aquí en el camino hacia el desarrollo de alto estándar y la implementación de la fórmula de “doble circulación”, la cual da más peso a los negocios domésticos.
No obstante, Zhao deploró el malentendido sobre China, pues se le acusa de cerrar las puertas y ahuyentar al personal foráneo porque mantiene fuertes medidas de control a la Covid-19 y optó por sustentar su economía en la “doble circulación”.
“Fomentar un nuevo patrón de desarrollo es importante para que China logre un progreso de más alta calidad y mucho más eficiente, justo, sostenible y seguro”, acotó en rueda de prensa.
Por otro lado, el funcionario comentó sobre una recuperación en el tercer trimestre de 2022 del Producto Interno Bruto, el cual cerró la etapa enero-julio con una expansión de apenas 2,5 puntos en enero-junio, una de las cifras más bajas en años y causada por el impacto de los rebrotes de Covid-19 y el conflicto Rusia-Ucrania.
Sin precisar cifras, Zhao mencionó un alza en las órdenes de equipos y maquinarias para los sectores energéticos, petroquímica, minería, construcción y la industria robótica.
Asimismo, auguró un ímpetu más fuerte de la economía tras el 20 Congreso del Partido Comunista de China, el cual abrió el domingo con un llamado a redoblar esfuerzos para transformar al país en un Estado socialista moderno hacia mediados de siglo.
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