En cinco días afrontará su primer partido del torneo de Qatar 2022, frente a Costa Rica, para comenzar a desvelar el enigma de la E, la letra que marca justamente la llave de España en su andadura hacia octavos de final, junto a Alemania y Japón.
Las sensaciones dejadas ayer en el tope amistoso contra Jordania fueron buenas, pero el marcador 3-1 reflejó un poco las falencias en una línea defensiva que hacer recordar reiteradamente a los especialistas locales la ausencia del central Sergio Ramos.
Ramos, ahora en el París Saint Germain, es un experimentado defensa, excapitán del Real Madrid y también de la Roja, pero al final Luis Enrique, al parecer por una discrepancia personal, prefirió dejarlo fuera.
Aunque el clamor apunta a la ponderación del joven talento Ansu Fati, su gol de ayer fue gracias a un clamoroso error del guardameta jordano. Lo positivo es que el delantero jugó 70 minutos y da signos de estar recuperado del calvario de lesiones que lo alejaron varios meses de las canchas.
En todo caso, Luis Enrique afrontará en Qatar su segunda gran cita internacional como seleccionador nacional, un ciclo que inició en julio de 2018, dividido en dos etapas. Su primer examen verdadero, Costa Rica, a primera vista, no parece un obstáculo muy difícil.
Los ticos, más asentados en sus veteranos, están lejos de aquel elenco que deslumbró con notables actuaciones en la liza del orbe de Brasil 2014. Sin embargo, por tratarse de un Mundial, un empate se dibuja como algo posible, a menos que España apriete el acelerador.
Luis Enrique tiene varios perfiles definidos, el 4-3-3 con la recuperación como máxima en cualquier circunstancia, bloque alto por lo general, marcación con ayudas y hacer girar el ataque por su talento joven, en particular Pedri y Gavi en la medular.
Luego en el ataque, varía. Se afincan en la ofensiva de Ferrán Torres y Dani Olmo, dos de sus perlas favoritas, pudiera incluir a Marcos Asensio y Fati, por las buenas prestaciones recientes, y alternar con Alvaro Morata, Nico Williams y Jéremy Pino.
Su mayor escollo será Alemania, al que se enfrentará el 27 de noviembre y si bien esta no es la «Mannschaft» archipoderosa del pasado, ya se sabe que los teutones siempre son candidatos.
Luego, completa el grupo E un equipo con resultados inestables, pero muy peligroso, Japón, que ya dio batalla en Rusia 2018 y estuvo a punto de eliminar a Bélgica (2-3) en octavos de final.
Contra viento y marea, sin deslumbrar, España disputó el cetro de la Nations League contra Francia, y aunque perdió (1-2), lo hizo con las botas puestas. Con lo cual reiteró que como destacó Luis Enrique, “no será una pareja de bailes agradable en Qatar”.
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