Ante una multitud movilizada por varias vías hasta la Asamblea Legislativa, el jefe de Estado lanzó el ultimátum a los parlamentarios que consideró en descato por ausentarse a su convocatoria de este domingo.
«Está claro quién tiene el control de la situación», dijo Bukele momentos antes, sentado en el curul correspondiente al presidente del Legislativo, Mario Ponce, en un Salón Azul ocupado por efectivos militares.
Al salir, afirmó que Dios le recomendó «paciencia» y le dio una semana a los diputados para que aprueben la negociación de un préstamo de 109 millones de dólares destinados a financiar el plan de seguridad Control Territorial.
Antes de ingresar al Parlamento, Bukele recordó la existencia del artículo 87 de la Constitución, que reconoce el derecho a la insurrección popular y luego afirmó que «si quisiéramos apretar el botón, podríamos apretarlo».
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