La víspera, el ministro de Salud Hugo Monroy reportó en el consolidado nocturno en cadena nacional 331 nuevos positivos, para un total de seis mil 485, y 20 decesos, lo cual elevaba esa cifra a 178, pero minutos después en conferencia de prensa aseguró «que la real y exacta era 216».
Monroy argumentó como causa para el ajuste, fallas en el sistema de datos que admitieron desde la semana pasada, una polémica que volvió a cobrar vida el jueves último, ante la insistencia de varios medios locales de que ofrecieran la cantidad de muertes diferenciadas por hospitales públicos y privados.
Aunque ya se sospechaba de la existencia de cierto desfase, el aumento debió zanjar las dudas; sin embargo, algunas horas después del encuentro diario con la prensa una publicación en el Twitter de la diputada Lucrecia Hernández plantó de nuevo la semilla de la discordia, al afirmar que son 228, de acuerdo con el parte oficial del Departamento de Epidemiología.
La exministra de Salud compartió como prueba la lista que recibe cada viernes, la cual incluye total de fallecimientos, dónde ocurrieron, sexo y edades, y hasta ayer superaban en 12 al conteo final que dio a conocer Monroy.
El «mal funcionamiento de los registros», de acuerdo con Hernández, responde a que el Departamento de Epidemiología se percató la pasada semana de que los hospitales públicos y áreas de salud no notificaban correctamente.
«Empezaron a hacer consultas y revisión, y corregir números, por lo que el total podría ser aún mayor», alertó en medio de otra semana de muertes en cadena, con dos días sobre los 20 (ayer y el miércoles).
Ante las críticas cada vez más fuertes a las autoridades de Salud por parte de varias bancadas del Congreso, incluso con peticiones de remoción del ministro y su equipo, el Gobierno instauró oficialmente a la Comisión Presidencial de Atención a la Emergencia (Coprecovid), con el fin de articular acciones.
Asimismo, publicó en el diario de Centro América la Estrategia Nacional para la atención de la epidemia, así como la ruta a seguir para un futuro desconfinamiento de actividades no esenciales en busca de reactivar la economía de forma gradual y ordenada.
En ese sentido se establecen las condiciones mínimas para entrar en cada una de las cuatro fases establecidas con criterios epidemiológicos precisos en función de cómo se comporte la curva de la epidemia.
El pediatra Edwin Asturias, al frente de la Coprecovid, recordó que actualmente Guatemala se encuentra en una fase de aceleración de casos y ni siquiera un poco cerca de la llamada etapa cero, ya que ahora lo que corresponde es aplanar la ola.
Este sábado, aunque el cielo está nublado, volvió el sol a salir por ratos después de una semana literalmente bajo lluvias de intensas a moderadas en todo el territorio nacional.
A la típica temporada se sumó el impacto de la tormenta tropical Amanda y los daños colaterales de Cristóbal, fenómenos meteorológicos que dejaron inundaciones, puentes y carreteras colapsadas y gran cantidad de viviendas y damnificados, así como tres muertos y dos heridos.
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