La amenaza de los hongos patógenos va en aumento, y puede agravarse mucho más en un mundo más cálido, húmedo y con más dolencias.
“El cambio climático podría hacer resurgir peligrosos virus antiguos”, alertan los investigadores.
Siempre estamos rodeados, convivimos con ellos, y hemos tenido que adaptar nuestro sistema inmunitario porque algunos son potencialmente patógenos», explican los expertos citados por el sitio digital de la CNN.
En un año cualquiera, más de mil millones de personas padecen de infecciones fúngicas superficiales.
Clasifican en este grupo, el pie de atleta, una erupción escamosa que puede causar picor o escozor; la candidiasis bucal, lesiones blancas que se desarrollan en la lengua o en el interior de las mejillas; e incluso la caspa.
Algunas infecciones pueden ser mucho más graves, incluso potencialmente mortales, advirtieron los especialistas, quienes aseguran que cada año mueren en el mundo cerca de 1,5 millones de personas a causa de estos.
Las cuatro especies más críticas de la lista de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son el cryptococcus neoformans, la Candida auris, el Apergillus fumigatus y la Candida albicans.
Alertan los especialistas, que las personas con mayor riesgo de sufrir una infección fúngica grave son las que padecen afecciones subyacentes como VIH, cáncer o diabetes, y las que tienen el sistema inmunitario comprometido por su edad, una enfermedad o los fármacos que toman.
La OMS instó a los países a mejorar su capacidad de diagnóstico y a aumentar la vigilancia, al tiempo que recomendó un crecimiento en las inversiones dirigidas a la investigación, medicamentos y pruebas para estas infecciones.
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