Aunque abarcó todo el territorio nacional, la acción principal tuvo lugar en la base de operaciones de Protección Civil, ubicada en Nejapa, San Salvador, donde participaron pobladores, miembros de la Dirección General de Protección Civil, el Cuerpo de Bomberos y la Unidad Canina, en la que el can Rambo fue el encargado de localizar a los heridos.
El ejercicio se efectuó sobre la base de un temblor de 7,5 grados en la escala de Richter, con una profundidad de 60 kilómetros, una duración de 45 segundos y epicentro frente a la costa salvadoreña.
Durante el ejercicio fueron rescatadas cinco personas que quedaron soterradas en un espacio de 320 metros cúbicos ante el movimiento telúrico, las cuales fueron socorridas por grupos participantes.
En esas acciones estuvieron involucrados dos grupos livianos de Rescate Urbano de El Salvador (Usar), uno mediano, un equipo del Sistema de Emergencia Nacional (Sem) y de la Unidad Canina.
Luis Amaya, director de Protección Civil, al evaluar el simulacro señaló que el mismo persigue preparar a la población y ajustar el desempeño de los rescatistas para evacuaciones y desplazamientos de víctimas ante un eventual temblor de gran magnitud.
Puntualizó que este tipo de actividad “nos permite medir tiempo, medir acciones de coordinación, procedimientos operativos».
En la actividad nacional participaron más de seis mil instituciones del sector público y privado, con el propósito de evaluar la capacidad y el desempeño ante evacuaciones.
El Salvador enfrentó en las últimas semanas algunas sacudidas frente a sus costas desde el oriente hasta el occidente, con parámetros superiores a cinco grados de magnitud en dos oportunidades, según informes del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
El pasado domingo informaron la ocurrencia de cerca de 40 sacudidas entre 1,5 y 3,3 en la escala de Richter en el departamento de Ahuachapán, en el oeste de El Salvador, durante el fin de semana, aunque ayer se reportó un descenso de las sacudidas, atribuidas por expertos a la activación de fallas geológicas en la zona y no a la actividad volcánica.
Hace apenas un mes el departamento más occidental del país fue golpeado por un enjambre sísmico, que se extendió del 15 de enero al 9 de febrero, período en el que ocurrieron 783 temblores, entre ellos dos superiores a los cinco grados en la escala de Richter.
npg/lb