A sus 41 años, edad algo inapropiada en el deporte profesional excepto para los genios, el dominicano quedó sin trabajo al ser despedido por Angelinos de Los Ángeles, equipo que sacó sus cuentas y prefirió romper las relaciones contractuales con un extraclase que tiene espacio seguro en el Salón de la Fama de Cooperstown.
Mientras pasan los minutos, parece más incierto el futuro de Pujols, dueño de una línea ofensiva de .298 average/.376 promedio de embasado/.545 slugging en sus 21 temporadas en las Mayores, dígitos que contrastan con los de la actual campaña: .198/.250/.372.
Llegado este punto, resta esperar a que el tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Nacional (2005, 2008 y 2009) sea solicitado por otro plantel, lo cual no debe entenderse como un anhelo utópico al tratarse de un ganador de seis Bates de Plata y con 10 convocatorias para los Juegos de Estrellas.
Analizadas las circunstancias, la Liga Americana (y su espacio para el bateador designado) se torna casi perfecta para el calibre del recio toletero caribeño, autor de 667 bambinazos, el quinto mejor registro en el principal torneo del planeta entre bolas y strikes.
Las necesidades de Indios de Cleveland, Reales de Kansas City y Medias Blancas de Chicago convierten al slugger en una opción atrayente, e igual, podrían asomar la cabeza Yankees de Nueva York o Cascabeles de Arizona.
En el caso del club de la Ciudad de los Vientos, su mánager Tony La Russa, quien dirigió a ‘La Máquina’ durante su esplendorosa etapa con Cardenales de San Luis (2001-2011), opinó: ‘No tenemos espacio, pero si él cree que le queda juego, yo le creo. Nunca lo subestimaría’.
Resulta sensato, además, advertir la posibilidad de que luzca, otra vez, el uniforme de los ‘pájaros rojos’.
¿Qué aficionado no quisiera observar su mítico número cinco como home club en el Busch Stadium?¿Volverá Pujols a exhibir su estampa en las Grandes Ligas? Creo que sí. La idolatría y lo simbólico forzarán su retorno para ovacionarlo y decirle adiós como merece.
(Tomado de Orbe)
















