El escándalo, que fue creciendo como bola de nieve en picada en las últimas tres semanas, tocó fondo. Al punto de que los señalamientos directos a Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, dos antiguos mandamases de la escuadra azulgrana, sacudió indirectamente al Real Madrid.
Hasta ahora, el Real Madrid era el único club de LaLiga de España, junto al propio Barcelona, que no se había pronunciado acerca de los pagos millonarios al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) José María Enríquez Negreira por los catalanes, con clara sospecha de que se hizo para amañar partidos.
Según la denuncia de la Fiscalía, presentada ante el Juzgado de Instrucción 1 de Barcelona, los atestados apuntan, además de Rosell y Bartomeu, a Negreira y los exdirectivos del club Óscar Grau y Albert Soler.
Los supuestos delitos son de corrupción entre particulares en el ámbito deportivo, administración desleal y falsedad documental.
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, convocó con carácter urgente una reunión de la Junta Directiva para este domingo, a raíz de conocerse el viernes la acción de la Fiscalía contra el Barcelona FC por el caso Negreira.
En un comunicado en su página web, la “casa blanca” subrayó que “ante la gravedad de las acusaciones formuladas por la Fiscalía de Barcelona (…)”, realizará una reunión emergente el domingo, con el fin de “decidir las acciones que el Real Madrid estime oportunas en relación a este asunto”.
Trascendidos de prensa difunden este miércoles frases atribuidas a Negreira, en ofrecimiento a los azulgranas: “Puedo ayudaros con el VAR”, y al apuntar que LaLiga de 2020 fue conquistada por el Real Madrid con polémicas por el videoarbitraje, añadió: “Conmigo os habría ido mejor”.
Anteriormente, la Comisión Delegada de LaLiga sobre el caso, emitió un comunicado en el cual “rechaza y repudia” los hechos que involucran al Barcelona con pagos demostrados por la Agencia Tributaria al otrora vicepresidente del Comité Técnico de Arbitraje (CTA).
Lo que no hay dudas es del pago millonario (1,6 millones de euros) a Enríquez Negreira, a cambio de “informes verbales” sobre las características de los árbitros.
El caso sigue siendo comparado con el caso de la Juventus de Turín, que debió renunciar a ingresos y títulos por malas prácticas que a todas luces favorecieron su racha triunfadora en el Calcio italiano.
Aunque de momento el actual titular del Barça, Joan Laporta, guarda silencio y habla en términos generales del asunto, crece la amenaza de la época dorada del conjunto con el liderazgo del argentino Lionel Messi, que en tiempos de Negreira, conquistó nueve títulos de liga y seis de la Copa del Rey.
La ley prevé una multa, el descenso de categoría e incluso la disolución si hallara al equipo culpable. Sin embargo, todavía hay muchas dudas de las consecuencias de este proceso.
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