Estamos movilizados con acciones preventivas, dijo durante una visita a la localidad de Lisieux, uno de los sitios golpeados por la violencia en el contexto de las protestas por la muerte, el 27 de junio, del adolescente Nahel en Nanterre, baleado por un policía.
El martes, el presidente Emmanuel Macron expresó en una reunión con alcaldes que el pico de las tensiones quedó atrás, después de jornadas que dejaron cientos de vehículos y edificaciones incendiados y más de tres mil 600 arrestos.
Sin embargo, mostró prudencia y pidió atención por las actividades del 13 y el 14 de julio.
Desfiles militares, bailes y fuegos artificiales marcarán los festejos que recuerdan la toma de la Bastilla, el 14 de julio de 1789.
Entre las preocupaciones de las autoridades y las fuerzas del orden está el uso de artefactos pirotécnicos como armas de ataque.
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