Los proyectiles golpearon un complejo castrense en Erbil, la capital de la región autónoma iraquí del Kurdistán, donde se encuentran tropas del Pentágono.
Desde octub vire de 2019, los intereses estadounidenses en el país árabe son blanco de ataques con cohetes y bombas colocadas en carreteras, aunque en su mayoría esas acciones tuvieron lugar en Bagdad, la capital iraquí.
Tanto funcionarios norteamericanos como iraquíes culpan sin base alguna a grupos pertenecientes a las Unidades de Movilización Popular (al Hash al Shaabi) que desde 2017 forman parte de la nómina de las Fuerzas Armadas de Iraq.
Esas agrupaciones que resultaron clave en la derrota estratégica del terrorista Estado Islámico rechazan la presencia militar extranjera, en especial del Pentágono.
Una de las razones para ese repudio deriva del irrespeto de la soberanía iraquí que llegó a su punto álgido en enero de 2020 con los asesinatos en esta capital del general iraní Qassem Soleimani y del subcomandante de al Hashd al Shaabi Abu Mahdi al-Mohandes.
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