Durante un discurso televisado por el Día de los Mártires, el líder político y militar enfatizó que desde el 8 de octubre se mantiene la respuesta de la Resistencia a pesar de todas las medidas preventivas y la presencia constante de los drones armados israelíes.
Al respecto, Nasrallah indicó que cualquier paso de Israel en el frente de Líbano equivale a un acto de suicidio y esto es visible con la escalada de las acciones diarias.
El jefe de Hizbulah confirmó la entrada en servicio de los misiles Burkan, que pesan entre 300 kilogramos y media tonelada.
Al mismo tiempo, la máxima figura de la Resistencia precisó que el uso por primera vez de cohetes Katyusha sucedió en respuesta al brutal crimen israelí en Ainata, que causó la muerte a una abuela y sus tres nietas.
Los misiles y Katyushas se utilizaron en zonas más profundas dentro de los territorios ocupados y esto fue necesario por la naturaleza de la batalla relacionada con Gaza y la escalada en el sur, comentó.
En este sentido, la máxima figura del movimiento chiita indicó que más de 350 soldados y civiles heridos israelíes llegaron a un hospital de Galilea, en el norte de Israel.
Ante las agresiones contra civiles libaneses, Nasrallah precisó que la Resistencia respondió rápidamente y sin dudar, al tiempo que sentenció “no tolerarán ningún daño al pueblo”.
En este contexto, reveló la entrada diaria de drones de reconocimiento en el norte israelí, algunos de las cuales llegan a Haifa, Acre y Safed, y en ocasiones cruzan hacia el interior.
Nasrallah expresó que la tendencia general en el sur del Líbano continúa y seguirá siendo un frente de presión, a la luz de la nueva ola de amenazas israelíes.
En la ocasión, resaltó la solidaridad de la posición política y popular libanesa y rindió homenaje a los combatientes y al entorno social que cobija a la Resistencia.
«La batalla hoy es diferente y no soy yo quien anuncia los pasos, nuestra política es que el campo sea quien actúe y hable», puntualizó.
A propósito, el secretario general de Hizbulah manifestó que todos los factores dentro y fuera de la entidad israelí presionarán a su gobierno; y en ese sentido, subrayó que la paciencia y firmeza deben continuar.
«Esperamos un horizonte en el que Palestina triunfe y el enemigo no logre ninguno de sus objetivos», concluyó.
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