El incidente generó tensión debido al contexto de brotes de xenofobia que rodeó a la competencia deportiva y, según fuentes de la empresa estatal Petroperú se debió a una confusión respecto a las suspendidas sanciones económicas norteamericanas.
Ante el problema y sus repercusiones en Venezuela, la Cancillería peruana emitió un comunicado en el que negó haber ordenado reabastecer de combustible a la aeronave.
Así lo señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado en el que “lamenta la situación que atraviesa el avión que transporta a la selección de Venezuela”.
También sostiene que “el Gobierno del Perú no ha dispuesto ninguna medida que prohíba el reabastecimiento de combustible de dicha nave”, la cual, afirma, “viene experimentando restricciones de abastecimiento de índole mercantil privado ajenas a la voluntad del Estado peruano”.
El pronunciamiento da cuenta de gestiones realizadas para una pronta solución del impasse.
Este episodio se produjo en un contexto de brotes de xenofobia y excesos policiales denunciados por migrantes venezolanos y condenados por personalidades peruanas.
Un incidente de ese tipo fue denunciado por el jugador venezolano Nahuel Ferraresi, al señalar que la Policía le impidió lanzar su camiseta vinotinto a sus compatriotas que estaban en una tribuna, y un agente lo golpeó.
Otro incidente desagradable fue protagonizado por el panel deportivo de una televisora de Internet, que hizo comentarios insultantes contra las migrantes venzolanas, tan graves que el Ministerio de la Mujer los condenó en un comunicado.
El ministerio señaló que “rechaza enérgicamente las expresiones machistas y discriminatorias de un grupo de comentaristas deportivos en el programa A Presión”.
“Estos comentarios denigrantes contra las mujeres y abiertamente xenofóbicos, no tienen nada que ver con el deporte y son inaceptables», agregó.
Saludó las numerosas reacciones de condena que lo sucedido mereció en la redes sociales de Internet, entre las cuales destacó lo escrito por la exministra de la Mujer, Anahí Durand.
“Un partido de fútbol no puede ser el pretexto para destilar sexismo, xenofobia y estigmatización. Lo que dicen estos sujetos sobre ‘el precio de las chamas’ es absolutamente denigrante para todas las mujeres y debe ser sancionado”, manifestó Durand.
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