Márquez llegó quinta en su ‘heat’ y acabó en el puesto 36 entre 43 ondinas en la ronda clasificatoria de los 100 metros dorso, con registro de 1:03.75 minutos, inferior al tiempo que hizo en los Panamericanos de Lima-2019.
‘Contenta por ser mi primera competencia dentro de los Olímpicos, todavía faltan los 200 metros dorso y espero que sea mejor que esta. Me queda la sensación de que puedo dar más’, afirmó la cuscatleca tras la prueba.
En declaraciones facilitadas a Prensa Latina, Márquez compartió el orgullo de sentir el apoyo del nadador salvadoreño Marcelo Acosta y su entrenador Gianluca Alberani desde el semivacío Complejo Acuático de esta capital.
La ausencia de público por los protocolos contra la Covid-19 amplificó el coro de ‘áEl Salvador!’ de Acosta y Alberani, a quienes se sumaron varios compañeros de Márquez en el equipo Azura Aquatics, con sede en EEUU.
El empeño de la salvadoreña, concentrada en lanzarse al agua y cumplir su plan, fue insuficiente ante la calidad superior de sus rivales en estos ‘heats’, en los cuales fue roto tres veces el record olímpico.
La abanderada salvadoreña, quien estudia y se entrena en Estados Unidos, volverá a la alberca el próximo jueves para los 200 metros dorso, en los cuales se siente más fuerte, según sus palabras.
‘Ahora tengo unos días de descanso, pero es una manera de decir, ya que hay que seguir entrenándose’, concluyó Márquez, todo sonrisas y con la mente en superar su marca personal, y vivir a tope la experiencia olímpica.
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