Se trata de la décima cabecera provincial que cae en pocos días ante el avance del grupo armado extremista, reflejó la cadena Al Jazeera.
Un alto funcionario de seguridad dijo que los insurgentes ocuparon todas las sedes de las agencias gubernamentales de Ghazni, que se encuentra en la carretera entre Kabul y la ciudad de Kandahar, tras fuertes enfrentamientos.
Todos los funcionarios del gobierno local, incluido el gobernador provincial, fueron evacuados hacia Kabul, dijo la fuente.
Mientras tanto, los combates se suceden en Lashkar Gah, una de las mayores ciudades afganas en el corazón talibán de la provincia de Helmand.
La sede de la policía regional de Lashkar Gah fue tomada por los insurgentes, algunos gendarmes se rindieron y otros se retiraron a la oficina del gobernador, aún en poder de las fuerzas gubernamentales, dijo Nasima Niazi, legisladora de Helmand.
Niazi señaló que el ataque talibán mató e hirió a miembros de las fuerzas de seguridad, pero que no tenía cifras de las víctimas.
Los combates más intensos tienen lugar cerca de la sede de los servicios de inteligencia, pues las fuerzas especiales y el ejército luchan para hacer retroceder a los talibanes.
Por otra parte, fuentes de seguridad locales confirmaron que los extremistas abrieron una brecha en la prisión central de la ciudad de Kandahar y afirman que liberaron a cientos de prisioneros.
Asimismo, casi 390 mil personas fueron desplazadas por el conflicto en Afganistán desde el comienzo del año, con un enorme aumento desde mayo, dijo un portavoz de la ONU.
Afganistán sustituyó al jefe del ejército, mientras continúa el rápido avance de los talibanes, quienes tomaron el control de 10 de las 34 capitales provinciales del país.
El destituido jefe militar, general Wali Mohammad Ahmadzai, solo llevaba en el cargo desde junio, según fuentes oficiales.
Su sucesor tendrá que hacer frente a la escalada de violencia en toda la nación centroasiática, con más de mil civiles muertos en el último mes, según la ONU.
Los talibanes siguen su ofensiva a la vez que las tropas estadounidenses y otras extranjeras se retiran de Afganistán tras 20 años de operaciones militares.
El miércoles el presidente Ashraf Ghani voló a Mazar-i-Sharif, capital de la norteña provincia de Balj cerca de las fronteras con Uzbekistán y Tayikistán, donde conversó en el aeropuerto con líderes y comandantes locales sobre la defensa de la urbe, cuya pérdida supondría el colapso total del control del gobierno en el norte de Afganistán.
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