Los grupos armados extremistas capturaron gran parte del norte, el oeste y el sur de Afganistán a menos de tres semanas de que Estados Unidos retire sus últimas tropas del país desvastado por la guerra, reflejó la cadena Al Jazeera.
Y mientras miles de pakistaníes huyen de los combates a través del aeropuerto internacional de Kabul, Estados Unidos y otros países europeos comenzaron a evacuar al personal de sus embajadas.
Tropas estadounidenses siguen llegando a Afganistán para ayudar en la evacuación del personal diplomático y otras personas, en medio del rápido avance de los talibanes, que completaron el viernes la toma de otras cuatro capitales de provincia en una ofensiva que se acerca gradualmente a Kabul.
La embestida insurgente representa el colapso de las fuerzas afganas y la derrota militar de Estados Unidos, que gastó en dos décadas de invasión miles de millones de dólares anuales del contribuyente estadounidense.
Los 20 años de hostilidades significan para Afganistán la pérdida de la vida para 150 mil civiles y varios millones de personas desplazadas y refugiadas.
Asimismo, la muerte para tres mil soldados estadounidenses mientras que otros 30 mil resultaron heridos.
Los talibanes conquistaron la segunda y tercera ciudades de Afganistán, Herat en el oeste y Kandahar en el sur, en tanto, la resistencia de las fuerzas gubernamentales se desmorona avivando el temor del próximo asalto a Kabul.
También, los extremistas armados capturaron Pul-e-Alam, capital provincial de Loghar, a sólo 80 kilómetros de Kabul, y controlan más de la mitad de los 34 centros provinciales afganos.
La ONU instó a los países vecinos de Afganistán a mantener sus fronteras abiertas pues aumentan los civiles que huyen de la guerra.
El Programa Mundial de Alimentos advirtió de una catástrofe humanitaria por los miles de desplazados internos que se refugiaron en Kabul.
La mayoría de los tres mil soldados enviados para ayudar a evacuar al personal diplomático estadounidense llegará este fin de semana, indicó la cadena BBC.
El Reino Unido, que está enviando 600 soldados para trasladar a los ciudadanos británicos y antiguos empleados afganos, dijo que su embajada reduciría su personal al mínimo, al igual que Alemania. Por otro lado, Dinamarca y Noruega van a cerrar sus representaciones diplomáticas.
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