Alabi adelantó en rueda de prensa que las personas mayores de 70 años de edad, los enfermos crónicos, fumadores y quienes laboren en sitios de riesgo respiratorio estarían entre los priorizados para una dosis extra.
El funcionario tampoco descartó a las personas de entre 30 y 50 años de edad, quienes suelen confiarse en que la enfermedad será benévola con ellas, pese a las advertencias de las autoridades sanitarias.
Si bien la aplicación de una tercera dosis aun es evaluada, Alabí la consideró necesaria para grupos vulnerables, y aventuró que en ciertos grupos poblacionales será ‘consecutiva o rutinaria’.
El ministro definió la situación epidemiológica en El Salvador como ‘una estabilidad con una posible tendencia a la baja’, tras un repunte en los contagios achacados a la variante Delta del virus SARS-CoV-2, causante de la Covid-19.
Alabi negó que la disminución en los casos sea significativa, y reiteró su llamado a mantener las medidas de bioseguridad y acudir a vacunarse, una posibilidad para toda persona mayor de 12 años de edad en este país.
Hasta el pasado 27 de agosto más de 2.6 millones de personas completaron su esquema de vacunación de dos dosis.
mgt/cmv
















