Hasta hace unas semanas el aeropuerto Barcelona-El Prat contaba con una futura inversión de mil 700 millones de euros, pero la falta de acuerdos y presiones medioambientales dieron al traste con el proyecto.
Las culpas de momento están muy repartidas, lo cual hace más agudo el problema. El Gobierno central decidió no continuar con la idea ante reparos del Govern de Cataluña, que se defendió al apuntar hacia inconsistencias de Madrid.
En el interior de la administración de Pedro Sánchez ciertamente había puntos de vista encontrados, con el grupo Unidas Podemos, de la coalición, enemigo de emprender las obras de El Prat por atentar supuestamente contra el medioambiente.
Sin embargo, la mejor prueba de lo complejo del asunto fueron las declaraciones del actual ministro de Cultura y Deportes, Miqel Iceta, quien es al mismo tiempo líder del Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC).
‘Se está perdiendo una oportunidad muy grande, lo lamento’, expresó Iceta en un aparte luego de asistir a la apertura de la Feria del Libro de Madrid.
El presidente de la empresa de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), Maurici Lucena, pronóstico este viernes que la no ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat llevará a su saturación a partir de 2025 o 2026.
En ese sentido, señaló que como consecuencia, provocará la subida de los precios de los vuelos de las aerolíneas que operan desde allí.
Lucena subrayó que la firma público-privada que encabeza mantiene la mano tendida para hacer realidad la ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat, aunque advirtió que eventualmente no será posible hasta después de 2025.
No obstante, dijo en una entrevista en SER Catalunya que sigue dispuesto a conversar con las autoridades públicas, después de que el Gobierno haya dado por roto el acuerdo con el Govern.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la vicepresidenta segunda y ministra del Trabajo, Yolanda Díaz, dieron la bienvenida a la cancelación del proyecto.
Empero, apegándose al proverbio de que a río revuelto ganancia de pescador, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, comentó que recibiría con los brazos abiertos la inversión de mil 700 millones de euros porque la capital ‘no rechaza oportunidades’.
En cualquier caso, ya el aeropuerto internacional Barajas-Adolfo Suárez de la capital española tiene aprobado un proyecto de unos mil 600 millones de euros, que lo convertirá en un hub intercontinental.
‘Barcelona llegará a un nivel próximo a la saturación de aquí a unos años y tendrá que hacer frente a la competencia de otros aeropuertos como los de Milán, Roma y Viena, y que deben estar contentos porque tienen un competidor menos’, declaró con ironía el presidente de AENA.
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