Los otrora empleados gubernamentales también dijeron que Ghani cometió traición nacional y que su liderazgo corrupto sometió al país al movimiento Talibán, informó este viernes la agencia de noticias Ariana.
Roya Rahmani, exembajador afgano en Estados Unidos, declaró que estaba decepcionado por la huida de Ghani, y eso confirma que su liderazgo era corrupto.
Sin embargo, Ghani rechazó las acusaciones y afirmó que había luchado contra esos males durante su mandato como presidente, y pidió una organización neutral para investigar las inculpaciones en su contra.
Ghani reiteró que abandonó el país para frustrar las amenazas de seguridad en su contra y evitar el derramamiento de sangre en el país.
Dejar Kabul fue la decisión más difícil de mi vida, pero creí que era la única manera de mantener las armas en silencio y salvar Kabul y sus seis millones de ciudadanos, dijo el exmandatario.
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