Según el reporte del hospital de Berkshire, en el suroeste de Inglaterra, el paciente había estado entrando y saliendo de esa institución por otras causas, pero luego de ingresar anoche, dio positivo a la prueba.
El primer fallecimiento en el país a causa del COVID-19 ocurre en momentos en que el número de casos aumentaron de forma exponencial en las últimas 48 horas.
De acuerdo con el más reciente reporte de las autoridades, en el Reino Unido hay 115 personas contagiadas, la gran mayoría de ellas (105) en Inglaterra. El resto de los enfermos se encuentran en Escocia, Gales e Irlanda del Norte.
En declaraciones este jueves ante el Parlamento, el doctor Chris Whitty, jefe médico para Inglaterra y Gales, anunció el inicio de la segunda fase de las cuatro establecidas por el gobierno para enfrentar un brote masivo del coronavirus, y que se dividen, por ese orden, en contención, demora, investigación y mitigación.
Según explicó el experto, en esta etapa se tomarán más acciones para retrasar la preparación del COVID-19, por lo que no se descarta que se cierren las escuelas, se promueva el trabajo desde la casa, y se prohíba la celebración de eventos públicos.
El profesor Whitty también aseguró que no había necesidad de acaparar alimentos y medicina, al apuntar que la batalla contra el brote se asemeja más a una maratón que a una carrera de velocidad, aunque admitió que las probabilidades de evitar una epidemia en el país eran casi nulas.
El gobierno aseguró, por su parte, contar con los recursos médicos y de protección necesarios para contrarrestar una eventual interrupción de la cadena global de suministros.
A nivel global se reportan más de 90 mil casos de personas contagiadas con la nueva cepa COVID-19, y al menos tres mil fallecidos, la mayoría de ellos en China, aunque el virus está presente ya en 60 países.
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