Las aglomeraciones de este lunes en oficinas gubernamentales para cobrar una ayuda de 300 dólares rompieron el cerco epidemiológico y, según varios diputados, se dieron por falta de previsión y planificación.
«Se actúa de una forma tan irresponsable, esto va a traer consecuencias», alertó Norman Quijano, del derechista partido Arena, quien definió la situación como una «bomba epidemiológica».
Quijano cuestionó la utilidad del cierre de fronteras y la cuarentena, si todos los cercos sanitarios fueron rotos por cientos de personas que fueron a reclamar su bono, y muchos se fueron solo con un baño de gas pimienta.
El presidente de la República, Nayib Bukele, achacó el desorden a fallas de las administraciones anteriores, alegando que él hace todo lo posible por arreglar en una semana «todo lo que estuvo mal por décadas».
La Asamblea autorizó la semana pasada la negociación de una deuda de dos mil millones de dólares para paliar los embates de la pandemia de Covid-19, y recién aprobó una prórroga al estado de excepción en el país.
El Salvador registra hasta el momento 30 casos confirmados del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la actual pandemia.
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