Uno de los dos últimos casos confirmados es un ciudadano extranjero de 67 años de edad, que llegó desde territorio indio el pasado 15 de marzo, mostró síntomas seis días después e ingresó a una institución médica el miércoles último.
La otra paciente es una niña de 11 años, infectada por contacto con un enfermo diagnosticado previamente en el país de África del Norte, y está recibiendo tratamiento médico en el centro de aislamiento Jabra, en esta capital.
El texto divulgado también insta a quienes viajaron recientemente a someterse a exámenes, porque preocupa el aumento de sospechosos y el surgimiento de posibles cadenas de transmisión local del virus.
Asimismo, insistió en la necesidad de evitar las aglomeraciones o reuniones de cualquier índole, limitar los viajes dentro de Sudán y al exterior, y cumplir el toque de queda impuesto hace dos semanas, con el objetivo de evitar una crisis sanitaria.
Además, lamenta que los sudaneses varados en el extranjero no hayan podido regresar aún a sus hogares, debido al déficit de centros de aislamientos y materiales de protección, incluso para médicos y paramédicos.
No obstante, avisa la comunicación, el Alto Comité para Emergencias de Salud prepara más lugares para cuarentena y trabaja con el propósito de atender a los ciudadanos que, sorprendidos por la pandemia en otros lugares de África, quieren volver a su país.
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