Las operaciones tendrán lugar de forma simultánea en los mares Meridional, Amarillo y Bohai, permitirán comprobar la capacidad combativa de todos los comandos del cuerpo castrense y algunas serán a fuego vivo.
Analistas señalan en que servirán para coordinar y articular las acciones del EPL por aire, debajo y en la superficie marina ante el posible estallido de un conflicto en el Estrecho de Taiwán.
También lo ven como una fuerte respuesta a las pretensiones separatistas de la isla y las continuas incursiones militares de Estados Unidos en la zona, como el envío frecuente de buques, bombarderos y aviones de reconocimiento.
A principios de este mes el EPL realizó simulacros de combate real en el Estrecho con el propósito de salvaguardar la soberanía nacional y estabilidad tras las recientes provocaciones de Washington.
Zhang Chunhui, vocero del Comando del Teatro Oriental de Operaciones, consideró los ejercicios una «acción necesaria» para cuidar los intereses nacionales y deploró que la Casa Blanca enviara una señal errónea a las «fuerzas separatistas» en Taiwán con la reciente visita del secretario de Salud, Alex Azar.
Aparte de calificar el hecho de provocación e injerencia en asuntos internos de China, Zhang denunció que dañó seriamente la paz y la estabilidad de la región.
La comunidad internacional aprobó con 170 votos una resolución en 1971 que considera a la República Popular China el único representante legítimo ante la Organización de Naciones Unidas y reconoce a la isla de Taiwán como parte inalienable de esta nación.
Para avanzar hacia la completa reunificación del territorio nacional, Beijing defiende también la política de Un país, dos sistemas, aplicado en las regiones administrativas de Hong Kong y Macao.
Sin embargo, los dirigentes de Taipéi se niegan a aceptar ese estatus.
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