En exclusiva con Prensa Latina, Celia Reyes, psicóloga de la Universidad de Oriente (UO) en la principal ciudad al este antillano, narró vía Wathsaap su experiencia, y los motivos para incluirse en el grupo participante en la segunda fase del ensayo clínico de la fórmula autorizada por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed).
‘El tema pasa por el prisma personal de ponerle fin a este problema tan grave, y que implica el cuidado de la salud de todos, así que estar en ese estudio como voluntaria, responde precisamente a ese interés personal de ayudar’.
Refiere la profesional, que a inicio de este mes de febrero recibió la primera de tres dosis de Abdala, que ‘además el asunto resulta un asunto de sensibilidad para con Cuba en general, necesitada de todos’.
Antes de ser inoculada vía intramuscular con el fármaco, logrado por investigadores del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), la joven refirió sobre la profesionalidad y los aseguramientos sanitarios en el Hospital Provincial Saturnino Lora de esa ciudad, distante de La Habana 761 kilómetros.
‘Tener una vivencia de esta magnitud es muy importante más allá de los personal porque lo veo desde la profesión como psicóloga, mucho más con nuestro papel en situaciones de desastres, la ciencia es una integración de áreas, por tanto es nuestra misión en tiempos complejos y cambiantes’, señala.
Al llamado sanitario algunos a última hora no se presentaron por diversos problemas, ‘sin embargo no puedo decirte que quienes estábamos sentimos temor, pues nos invadía mucha felicidad, además de las enormes expectativas que generaba ponernos la vacuna y estar al servicio de la ciencia cubana’, confiesa la también analista del Observatorio Social de la UO.
‘Además del documento impreso sobre la evaluación científica del estudio se nos explicó sobre las posibles reacciones’, rememora Reyes.
Proceso novedoso con mucha precisión y puntualidad en el ejercicio distinguen estos ensayos, ‘porque te hacen varios análisis, te toman los signos vitales para luego vacunarte, y la cosa no queda allí, porque cuando vuelves sientes mucha emoción cuando ves el personal médico cómo te trata de bien y se acuerdan hasta de un rostro que lleva mascarilla’.
El seguimiento sobre posibles reacciones del organismo llega de inmediato a los voluntarios.
‘En lo personal no he sentido absolutamente nada, he hecho mi vida muy normal, aunque no hemos terminado el tratamiento, como lo mismo, no existen prescripciones con respecto a ese tema, y todo marcha muy bien, muestra de la puntería de los científicos de este país’, expresó la entrevistada.
Expertos de la Salud Pública Cubana y de BioCubaFarma explicaron que las personas incluidas en estas pruebas son adultos de ambos sexos residentes en las provincias más pobladas de Cuba (ambas superan el millón de habitantes), sanos o con enfermedades crónicas controladas.
El cumplimiento de las normas y protocolos sanitarios primaron para la aplicación de la vacuna a un grupo cercano a las 400 personas ‘y donde se incluyó además el personal de la rectoría de la Universidad’, comenta Reyes.
De acuerdo con recientes declaraciones a Prensa Latina de la doctora Marta Ayala, directora del CIGB, si Abdala continúa con su avance favorable, el país podría hacer su registro en las instancias internacionales y empezar la inmunización a partir de agosto próximo.
Además de la Evaluación de la Seguridad e Inmunogenicidad del Candidato Vacunal CIGB-66 contra el SARS-CoV-2, la ciencia de la isla progresa en las distintas fase de ensayo con medicamentos como Soberana 01, Soberana 02 y Mambisa, arsenal farmacológico de Cuba contra la Covid-19.
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