Con este criterio, el BCE pretende tener un mayor rol de supervisión en las criptodivisas como es el caso del Diem de Facebook.
Las autoridades de los bancos centrales del mundo están preocupadas por el auge de los capitales electrónicos, especialmente los estables, que derivan su valor de uno o más repositorios oficiales.
De esa suerte, temen que podrían mermar el control sobre pagos, banca y, finalmente, la oferta de dinero.
La Unión Europea (UE) difundió planes en septiembre pasado con la finalidad de crear normas integrales para los cripto-activos.
Entre tales decisiones están incluidas pruebas de solvencia, así como requisitos de capital y liquidez. Por tanto, Facebook tendría que adherirse a ellas antes de emitir su criptomoneda dentro del bloque.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, dijo que la regulación de los criptoactivos como el bitcóin debería ser global, para cerrar lagunas financieras.
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