La reapertura de las salas -según dos disposiciones publicadas en el Boletín Oficial-, será de manera parcial, con una asistencia de público que no supere el 30 por ciento de su capacidad.
El nuevo decreto precisa que los cines de la provincia de Buenos Aires podrán abrir con un aforo que inicialmente no podrá superar el 50 por ciento y en todos los casos se habilitará lo que se denomina como burbujas sociales, con espacio entre asientos.
Las normativas llevan las rubricas del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y señala que se deberá garantizar la organización de turnos cuando corresponda y los modos de trabajo que garanticen las medidas de distanciamiento e higiene necesarias para disminuir el riesgo de contagio.
Los titulares o responsables de los locales deberán garantizar las condiciones de higiene y seguridad establecidas por la jurisdicción para preservar la salud de sus trabajadores, detalla el decreto.
De esta forma, tanto los cines porteños como los bonaerenses volverán a abrir sus puertas luego de 11 meses, con la posibilidad de usar tres de cada 10 butacas en las salas.
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