El texto es resultado de las pláticas sostenidas entre Xie Zhenhua y John Kerry, los respectivos representantes de ambos países para la cuestión medioambiental y que en los últimos días exploraron formas de cooperar en el tema.
Según el documento, las partes trabajarán con acciones concretas para alcanzar los objetivos de mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de los dos grados centígrados y limitarlo a 1,5 grados.
Se esforzarán por eliminar de forma gradual la producción y consumo de hidrofluorocarbonos, reducir todo tipo de emisiones contaminantes, y descarbonizar la industria y la generación de electricidad.
Harán énfasis en un mayor despliegue de energías renovables, fomentarán la agricultura verde y resiliente al clima, así como la construcción de infraestructura y vehículos que utilicen sistemas amigables con la naturaleza.
Entre otras cuestiones, las dos potencias se comprometieron a contribuir al éxito de la venidera cumbre climática COP 26 en Glasgow y a la del Convenio sobre la Diversidad Biológica que sesionará en octubre en Kunming, suroccidente de China.
Xie y Kerry conversaron en Shanghái y observadores locales interpretan el hecho como una señal positiva en medio de las continuas fricciones de Beijing y Washington en distintos terrenos.
El enviado norteamericano es el primer alto funcionario del gobierno del presidente Joe Biden en visitar China, cuyas autoridades siempre propusieron el enfrentamiento al cambio climático como una de las esferas para trabajar junto a la Casa Blanca, tras cuatro años de impase.
De hecho la designación de Xie Zhenhua en su cargo guarda relación con ese propósito, pues el académico fue el negociador jefe de China durante las cumbres climáticas de Copenhague y París, y siempre mantuvo buena comunicación con Kerry.
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