En declaraciones a Prensa Latina en Beirut, Ibrahim precisó que la lucha palestina está en la dirección correcta, tras acumular experiencia de errores y desunión.
Uno de ellos, indicó, pensar que, con los acuerdos de Oslo, Noruega, sellados en 1993, el ocupante israelí cedería por las buenas a las intenciones de crear dos Estados autónomos y ceñirse a obligaciones del derecho internacional.
Hoy, después de varias rebeliones y enfrentamientos armados con el régimen sionista, explicó Ibrahim, la Resistencia palestina está unida en la sitiada franja de Gaza, la ocupada Jerusalén y en ciudades mixtas (árabes-israelíes) de la ribera occidental.
Esa posición unificada confundió a Israel que aprovechaba la fragmentación para imponer sus deseos y ejercer represiones sin una respuesta coherente de los oprimidos, apuntó.
La Resistencia está hoy más fuerte, añadió, luego de comprobar que el sionismo solo pretende judaizar y realizar una limpieza étnica contra el autóctono ciudadano jerosolimitano.
Detrás de esa brutalidad israelí, aseguró el historiador y profesor libanés, está Estados Unidos y países europeos, donde se habla del presunto derecho de Tel Aviv y defenderse, aunque sea el ocupante de la nación palestina.
Occidente defiende al ocupante y a la ocupación, agregó, y evita mencionar el derecho de los palestinos a la vida y a construir un Estado independiente en su territorio.
A esas naciones que respaldan al régimen sionista solo les interesa la seguridad de Israel y el petróleo árabe, subrayó, son hipócritas por sus argumentos de los supuestos derechos humanos que preconizan, dijo.
La fuerza con que por estos días reaccionó la Resistencia palestina revela la verdad de los gobiernos de Estados, Reino Unido y Francia, puntualizó, consistente en apoyar a su aliado como punta de lanza hacia la región.
De otro lado, es evidente la debilidad de Israel con sus problemas internos referidos a un primer ministro corrupto que trata de conservar su impunidad ante juicios pendientes por mala gobernanza y venalidad, apostilló Ibrahim.
‘Va en una línea de decadencia acelerada que indica la desintegración de esa entidad usurpadora, la proximidad de su disolución y los golpes de la Resistencia que la acercan a su desaparición’, anticipó.
En cualquier caso, vale hoy más que nunca la frase del presidente egipcio, Jamal Abdel Nasser, ‘lo que se llevó a la fuerza no se recuperará sin uso de la fuerza’, resumió el también profesor universitario.
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