El incremento de la campaña militar israelí contra la palestina franja de Gaza, puede desbordarse y fomentar hostilidad entre Tel Aviv e Hizbulah libanesa, estiman los observadores.
Las posibilidades de ese temido enfrentamiento cobraron fuerza por una serie de incidentes a lo largo de la frontera libanés-israelí que, en general, permaneció tranquila desde una contienda librada entre Tel Aviv e Hizbulah en 2006.
Desde posiciones del sur libanés dispararon el jueves último cuatro cohetes contra el territorio ocupado por los israelíes, en apoyo a los gazatíes que sufren bombardeos diarios de la aviación sionista.
Al día siguiente, murió un manifestante libanés baleado por soldados israelíes cuando protestaba en el borde fronterizo.
Con posterioridad, el Partido de Dios confirmó que el occiso, Mohammad Tahan, de 21 años de edad, pertenecía a las filas de Hizbulah.
El líder de la Resistencia islámica libanesa, Hassan Nasrallah, prometió respuestas en caso de que cualquier miembro del grupo fuera asesinado por los israelíes, ya sea en Siria o en Líbano.
A petición de Nasrallah, el vicejefe de Hizbulah, Naim Qassem, celebró reuniones con funcionarios de Hamas y de la Jihad Islámica para reiterar su apoyo a ambos movimientos.
Pero no hubo palabra ni señal alguna, tras ese encuentro de sí el ala militar del Partido de Dios se unirá a la batalla contra Israel.
En discurso reciente, el jefe de Hizbulah reveló que la Resistencia libanesa posee más de 100 mil misiles de precisión, de mediano y largo alcance con los cuales nublaría el cielo de los enemigos, en caso de una agresión a Líbano.
También precisó que cientos de miles de combatientes árabes y musulmanes estarían dispuestos a luchar si Israel decide atacar a la nación de los cedros.
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