Según el sitio Deutsche Welle, el estudio –que también dará a conocer elementos sobre las costumbres funerarias en el antiguo Egipto- revelará secretos en el campo de la medicina.
‘Las momias son prácticamente un museo biológico, son como una cápsula del tiempo’, aseguran los investigadores quienes están confiados en que pueden reconstruir la vida y la muerte del sacerdote egipcio, además de descubrir los productos utilizados para momificarlo.
La tomografía permitirá analizar heridas antiguas, y estudiar enfermedades como el cáncer o la arteriosclerosis del pasado, algo que será de utilidad en el presente.
Según la fuente, el nombre de la momia estaba grabado el sarcófago y aclara que Ankhekhonsu significa El dios Khonsu está vivo.
Dicha frase fue escrita cinco veces en el ataúd y con fecha entre 900 y 800 A.C.
mem/joe/gdc