Este reporte ocurrió después de que un panel del grupo advirtiera sobre incertidumbres significativas y el riesgo de un exceso de crudo el próximo año.
La OPEP+ acordó una reducción récord del bombeo de 10 millones de barriles por día (bpd), a partir de mayo de 2020, que se levantará gradualmente a fines de abril de 2022.
En ese sentido, la gestión activa de la oferta de OPEP+ respondió al colapso de la demanda a medida que las economías cerraban para frenar la propagación de la Covid-19. A partir de julio, los recortes de suministro aún se ubicarán en 5,8 millones de bpd.
El Comité Técnico Conjunto (JTC) sostuvo en un informe que esperaba un exceso para fines de 2022, a partir de varios escenarios de oferta y demanda.
Ese comunicado indica que el mercado estaría en déficit en el corto plazo, pero habría un exceso una vez terminaran los recortes de suministro de la OPEP+.
El banco estadounidense Goldman Sachs predijo precios promedio del segundo trimestre de 57,50 dólares el barril y la consultora Stratas Advisors, hizo la apuesta más audaz con 60 dólares.
Dado que los precios superaron los 75 dólares por barril en junio, los expertos más precisos predicen un nuevo repunte impulsado por la recuperación de la demanda y la escasez de oferta.
Goldman Sachs Commodities Research señaló que se necesita una mayor producción de la OPEP+, para equilibrar el mercado antes de 2022, debido a que existen riesgos para los suministros de otros lugares.
La demanda de petróleo aumentará en 2,2 millones de barriles por día (mbpd) adicionales antes de fin de año, dejando un déficit de oferta de cinco mbpd.
Estas previsiones están muy por encima de lo que Irán y los productores de esquisto pueden aportar, proyectó el banco estadounidense en una nota.
El secretario general de la OPEP, Mohammad Barkindo, se mostró optimista y dijo que el grupo espera la demanda aumente en seis mbpd en 2021.
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