Para el funcionario esta decisión responde al interés nacional. Donohoe, quien ocupa también el puesto de presidente del Eurogrupo, aseguró que Irlanda, actualmente tiene una tasa corporativa del 12,5 por ciento.
Por demás, el país podría dejar de ingresar hasta dos mil millones de euros al año en impuestos si se eleva hasta ese mínimo del 15 por ciento propuesto por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Un total de 130 países y jurisdicciones alcanzaron el jueves un acuerdo sobre la fiscalidad internacional que establece un doble dispositivo para el reparto de gravámenes de grandes empresas.
En particular estos impuestos apuntan al sector digital, y un tipo mínimo mundial para sociedades.
La República de Irlanda, cuya baja fiscalidad atrae a un gran número de multinacionales, sobre todo tecnológicas, no quiere sumarse por ahora a ese acuerdo, junto a Barbados, Estonia, Hungría, Kenia, Nigeria, Perú, Sri Lanka, y San Vicente y las Granadinas.
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