Con esa acción, apuntó el vocero del gobierno de la República Islámica, Ali Rabiei, Tel Aviv intentaba socavar el diálogo de Teherán con firmantes del Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC) o acuerdo nuclear.
‘La intención, agregó, era dar a entender al mundo su capacidad para detener el programa pacífico nuclear iraní’, subrayó.
En declaraciones citadas por el sitio HispanTV, Rabiei precisó que el ataque tuvo lugar contra un edificio de la Organización de Energía Atómica de Irán en la provincia de Alborz, cercana a la capital.
El portal de noticias Nour informó que el incidente no causó daños materiales y tampoco hubo que lamentar pérdidas humanas.
Rabei calificó de inexactos los reportes sobre los resultados de ese acto terrorista, en los cuales difundieron fotografías satelitales antiguas que no se corresponden con la realidad.
Israel recurrió y recurre a cualquier medio para que fracasen a negociaciones en desarrollo en Viena, Austria, destinadas a salvar el PIAC con el regreso a su seno de Estados Unidos que lo abandonó en 2018.
Con ese objetivo, el régimen de Tel Aviv orquestó el 11 de abril pasado un sabotaje similar contra un complejo de enriquecimiento de uranio en la planta iraní de Natanz.
Las autoridades de la República islámica calificaron esa acción de terrorismo nuclear y de crimen de guerra y prometieron responder ante ese incidente y por el asesinato del científico Mohsen Fajrizade que cometieron agentes israelíes en noviembre de 2020.
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