El complejo arquitectónico es obra del pintor y escultor Oswaldo Guayasamín, uno de los principales exponentes artísticos de la nación andina y quien concibió todo el proyecto, pero la muerte le impidió verlo finalizado.
La ejecución de la Capilla comenzó en 1995 y terminó en 2002, convirtiéndose en un lugar de encuentro con las civilizaciones, los sufrimientos, las luchas y las esperanzas de los pueblos originarios de América Latina y de procesos de lucha por la soberanía de sus países.
‘La Capilla del Hombre se aleja de lo religioso. Será un centro de recogimiento, un sitio donde se pueda meditar sobre la trayectoria de la humanidad en este continente, desde hace milenios, hasta nuestros días’, manifestó Guayasamín sobre el complejo, que también acoge un sitio arqueológico, con 13 tumbas prehispánicas.
Una arquitectura impresionante destaca en la instalación, que alberga cuadros, murales y esculturas del artista, en perfecta amalgama con sus espacios abiertos y el mensaje de compromiso con los Derechos Humanos, la Paz y la Solidaridad, evidenciado en cada rincón.
Por su estructura y contenido, el edificio fue declarado por la Unesco como ‘Proyecto Prioritario para la Cultura’, mientras que la Asamblea Nacional lo proclamó ‘Patrimonio Cultural del Estado Ecuatoriano’.
De visita obligatoria para quienes pasan por Quito, la instalaciónestá posicionada astronómicamente y su construcción de tipo andinaevoca los precedentes arquitectónicos de los pueblos originarios, de hace más de tres mil años.
Identidad latinoamericana, tributo al hombre como especie, simbolismo y un grito por la paz son algunos de los elementos distintivos en uno de los mayores homenajes a la vida.
Su ubicación estratégica le concede una mística especial al lugar, que además de constituir un mirador espectacular de la ciudad de Quito, conocida como ‘La carita de Dios’, es un espacio inigualable para la reflexión y del reencuentro con lo mejor del ser humano, a partir de la realidad transmitida a través de la obra presentada y la belleza y la tranquilidad del paisaje a su alrededor.
(Tomado de Orbe)
















