Según informes preliminares del Ministerio iraquí del Interior, el incidente lo provocó la detonación de un objeto explosivo casero en un mercado repleto de clientes.
De acuerdo con los reportes, la explosión también ocasionó heridas a más de 40 personas.
En un mensaje por redes sociales, el presidente iraquí, Barham Salih, describió el ataque de crimen atroz y de una crueldad sin precedentes.
De enero a la fecha, es el segundo atentado acaecido en la principal ciudad de este país. En aquella oportunidad, 32 personas murieron como resultado de un ataque de dos suicidas.
Aunque el gobierno de Iraq proclamó en diciembre de 2017 la derrota estratégica del grupo terrorista, células durmientes siguen operativas en todo el país.
Las Fuerzas Armadas iraquíes junto a las Unidades de Movilización Popular intentan eliminar esos elementos radicales con frecuentes redadas.
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