Restricciones a los viajes, cierre de centros que no prestan servicios esenciales y prohibición de reuniones masivas son algunas de las regulaciones activadas el 3 de julio en las islas de Java y Bali y luego ampliadas a otras.
En la fecha el Ministerio de Salud notificó 28 mil 228 casos, menos de la mitad del récord de 56 mil 757 marcado el 15 de julio.
El número de muertes, entretanto, estuvo relativamente lejos del máximo de hace tres días (mil 556) al reportarse mil 487.
No obstante, Indonesia se mantiene como uno de los epicentros mundiales de la pandemia con tres millones 194 mil 733 contagiados con la Covid-19 y 84 mil 766 fallecimientos a causa de la enfermedad, las cifras más altas en Asia después de las de la India.
Pese al alivio de la situación epidemiológica en los últimos días, el sistema de salud sigue sometido a una enorme presión -faltan camas y oxígeno-, pues los casos activos aumentan por fecha y este lunes llegaron a 560 mil 275.
Hoy también fue activado un sistema digital de rastreo de contactos con infectados y fue enviado personal de apoyo a clínicas comunitarias y centros de salud de varias ciudades y municipios.
Mientras, la campaña de vacunación progresa con lentitud: de los casi 274 millones de indonesios, menos del siete por ciento recibió la pauta completa de la vacuna, y apenas el 16 por ciento una dosis.
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