Llegado el momento de las deliberaciones, casi todos coinciden en que el adolescente es el autor del crimen que se le imputa, pero uno de ellos cuestiona testimonios y pruebas presentados durante el juicio y se opone a votar a favor de una condena.
Tal es el argumento de 12 Angry Men (conocida en español como 12 hombres en pugna o 12 hombres sin piedad), una película estadounidense de 1957 dirigida por Sidney Lumet y considerada entre los exponentes más representativos de los llamados dramas legales, un popular género de obras cinematográficas y televisivas con infinidad de seguidores.
En un mundo donde la vida transcurre a gran velocidad, en el que muchos productos audiovisuales hollywoodenses atraen con historias contadas con ritmo vertiginoso, podría pensarse que una cinta sustentada por diálogos largos de personajes recluidos en una sala de jurado carece de atractivos suficientes para el espectador actual.
Sin embargo, 64 años después de su estreno,las actuaciones magistrales, encabezadas por el gran Henry Fonda y la forma de colocar los reflectores sobre una parte clave del sistema judicial norteamericano (el jurado), hacen que este filme en cuestión sea altamente apreciado, incluso sirve de inspiración a entregas audiovisuales contemporáneas.
Basada en una pieza dramática escrita para televisión en 1954 por Reginald Rose, quien fue también el guionista de 12 Angry Men, la película ha recibido el reconocimiento de críticos especializados que la consideran un clásico y una obra maestra, al representar un mosaico de personalidades, criterios contrapuestos y perjuicios marcados, los cuales salen a flote incluso cuando está en juego la vida de una persona.
Lógicamente, hay aspectos del largometraje que quedan desfasados en el tiempo, como el hecho de que todos los miembros del jurado son hombres blancos, pero ello no resta vigencia a la pieza, mucho menos en momentos en los que todavía el sistema judicial de Estados Unidos despierta numerosos cuestionamientos.
Un remake para la pequeña pantalla realizado en 1997, bajo la dirección de William Friedkin y con protagonistas como Jack Lemmon, cambió algunos elementos de la obra previa, como el hecho de incorporar a cuatro jurados afronorteamericanos, y también tuvo una recepción positiva, si bien no alcanzó el encumbramiento de su predecesora.
Asimismo, populares series televisivas como La reportera del crimen, Veronica Marsy Malcolm in the Middle tienen capítulos que resultan homenajes a 12 Angry Men; con adaptaciones también en otros países como España, Alemania, Rusia, Japón y China.
Desde que la cinta norteamericana de 1957 llegó a la gran pantalla, numerosos títulos se han unido al atrayente género de dramas legales, entre los que destacan clásicos como Matar a un ruiseñor (1961) yAlgunos hombres buenos (1992), o programas seriados como Boston Legal, Suits y Doctor Bull.
Si usted es amante de este tipo de creaciones o si simplemente le gusta disfrutar de una gran película magistralmente realizada, entonces 12 Angry Men es una excelente opción para volver a ver o para apreciar por primera vez, más allá del paso del tiempo.
(Tomado de Orbe)
















