En un discurso retransmitido por televisión, Nasrallah aseguró que será una respuesta adecuada y proporcionada, porque ‘queremos proteger al país’, enfatizó.
Según el jefe de la Resistencia islámica libanesa, lo sucedido hace unos días no ocurría desde hace 15 años, en referencia a bombardeos aéreos israelíes en el sur de la denominada nación de los cedros.
La operación de este viernes, dijo, tenía como objetivo disuadir al enemigo, al explicar la andanada de cohetes lanzados por Hizbulah contra posiciones que controla Tel Aviv en las granjas de Sheeba.
‘Era necesario una respuesta rápida, pues de lo contrario perdería su valor. No buscamos una guerra, pero estamos listos para ella y no la tememos’, aseveró.
Respecto al proceso de la explosión en el puerto capitalino, Nasrallah dijo a las familias de las víctimas que la investigación está politizada y es selectiva, y el Partido de Dios no aceptará persecución o condenas de inocentes.
Hizbulah no tiene miedo a esas indagaciones, porque no trajo el nitrato de amonio que causó la detonación ni tampoco hay una acusación formal contra el grupo, subrayó.
Si nos preocupa la explotación política del caso, añadió, al criticar al juez a cargo de la investigación, Tarek al-Bitar, por su selectividad en sus interrogatorios y citaciones.
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