Hua Chunying, vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores, dijo a periodistas que su Gobierno saluda el compromiso de la organización de no emplear la fuerza, recurrir a acciones violentas, atacar embajadas o poner en peligro la estabilidad nacional.
Indicó que Beijing respetará las decisiones tomadas en el país centroasiático y contribuirá de forma activa a impulsar el proceso de paz, reconciliación, reconstrucción y desarrollo económico allí.
‘China continuará apostando por relaciones de buena vecindad, de cooperación y amistad con Afganistán’, acotó, al remarcar los principios de no injerencia en los asuntos internos de ese territorio.
Finalmente, Hua insistió en evitar cualquier forma de terrorismo o violencia dicha nación, aseguró que la embajada china en Kabul opera con normalidad y sigue bien de cerca la evolución de los acontecimientos.
Los talibanes declararon este lunes el fin de la guerra en Afganistán después que sus combatientes entraron en la capital y el presidente Ashraf Ghani abandonó el domingo del país.
El portavoz de la oficina política de los talibanes, Mohammad Naeem, dijo a la cadena noticiosa Al Jazeera que el grupo armado decidiría pronto el tipo y la forma del nuevo gobierno, brindará seguridad a los ciudadanos y a las misiones diplomáticas.
De acuerdo con ese medio, esa formación controla las calles de Kabul y todo está tranquilo.
Pero ante la llegada de los talibanes, muchas personas abandonaron el país y el aeropuerto de la capital se convirtió en escenario de caos y estampidas.
Ghani renunció la víspera a su cargo y abandonó Afganistán, junto con el secretario de Estado, Hamdullah Muhib, y el jefe de la oficina administrativa del presidente, Fazel Mahmood Fazli, en dirección a Tayikistán.
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