El también director del segundo departamento de Asia de la Cancillería dijo que tal decisión solo será posible si todos los miembros del Consejo de Seguridad están seguros que el nuevo Gobierno está dispuesto a comportarse ‘de manera civilizada’.
En declaraciones a la cadena de televisión Rusia 24, el funcionario aclaró que cuando ese punto de vista sea común para todos los países miembros de ese órgano de ONU, comenzará el procedimiento.
Kabúlov agregó que su país tiene la intención de ayudar al pueblo de Afganistán porque ‘estamos preocupados por los afganos que fueron abandonados por los políticos títeres en bancarrota’.
‘Paso a paso vamos a solucionar esta situación con métodos civilizados para que ellos vivan de manera más cómoda, en la medida de lo posible’, comentó, a la vez que manifestó su esperanza de que las nuevas autoridades respeten los derechos humanos fundamentales.
En otra parte de la entrevista, el diplomático señaló que Rusia no se guía por la opinión de los países de la Unión Europea (UE) para desarrollar su política con respecto a la situación en Afganistán.
Dijo que una característica especial de los miembros de la UE ‘es cometer errores de política exterior. Ya han cometido uno, por el que está pagando el pueblo afgano. Por lo tanto, no son, como dicen, una autoridad o un ejemplo para nosotros’, declaró.
Rusia consideró un fracaso de Estados Unidos y de la Organización del Tratado del Atlántico (OTAN) los últimos sucesos en la nación centroasiática vinculados con la retirada de sus fuerzas militares de ese país.
Explicó que Moscú analizará de manera sólida y razonable lo que está sucediendo en Afganistán y sacará sus propias conclusiones.
Kabúlov dijo que, desde su punto de vista, los países con más posibilidades para ayudar a Afganistán ‘a no caer en el caos o en otra ronda de guerra civil son Rusia, Estados Unidos, China, Pakistán e Irán.
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